lunes, 12 de agosto de 2013

A PESAR DEL AGUA. SIN EL AGUA




Este documental también fue proyectado durante la semana de Clima. Cultura. Cambio, me falto agregar en mi anterior post que se presentaron trece documentales los cuales se centran en la dimensión social del cambio climático; y el ser humano es a la vez tres personajes: causante, victima y pieza clave para la solución, fueron proyectados en el cine del Centro Católica, copio un par de imágenes del evento.















Como sabemos con el cambio climático se agravan considerablemente los problemas de agua en muchas regiones del mundo. Este film de origen austriaco y del director Udo Maurer, cuenta en tres capítulos dedicados a tres diferentes lugares del mundo la lucha por sobrevivir contra las inundaciones, sequia y la contaminación del agua potable, se muestran a personas confrontadas con fenómenos tan distintos y que solo tienen algo en común “el agua”. 


El film empieza en la localidad de Bangladesh, lugar donde la población sufre de inundaciones en el sector de la desembocadura del Brahmaputra, - consecuencia de las permanentes lluvias -, desaparecen los pueblos, se destruye la tierra, el hábitat humano, los cultivos, alimentos, se mueren o enferman los animales de consumo humano, las casas constantemente son transportadas y levantadas en brazos con el fin de alejarlas del río y evitar que familias enteras se vayan con el río, porque en corto tiempo el río las alcanza, las condiciones de vida y salud son infrahumanas, las comunidades tienen que estar en constante migración, buscando un lugar para sobrevivir al menos por un tiempo, el hombre se tiene que adaptar permanentemente a luchar por sobrevivir de las inundaciones y las lluvias, es una lucha contra la naturaleza, una lucha que día tras día el ganador parece ser el cambio climático, puedo simplificar que el problema del agua en Bangladesh es el “exceso” de ella. En este episodio me conmovió ver como los lugareños pedían y oraban con bailes para que deje de llover, realizaban sus cantos al cielo y pedían con fe que la lluvia se apiade de ellos y puedan dormir tranquilos, se sentían cansados de que todo a su alrededor sea agua y esta destruyera lo poco que tenían o mejor dicho lo poco que les quedaba. 









El siguiente episodio, se centra en Kazajstan (Asia Central) un pueblo que hace solo unas décadas tenía el Mar de Aral, que era considerado el cuarto lago más grande del mundo, actualmente es un desierto, donde antes existían kilómetros de agua en donde el sol podía brindar destellos de luz y habitaban abundantes peces – por que la actividad principal era la pesquería – ahora solo existe tierra y varias embarcaciones “fantasmas”. 


Pero que sucedió con el Mar de Aral? Por que donde había mar ahora es un desierto? Mucho tiene que ver la mano del hombre por que no solo trae consigo modernidad sino también cambios en la naturaleza; La Unión Soviética planto en los alrededores del Mar de Aral, inmensos campos de algodón y termino acabando con agotar los ríos que afluían hacia el Mar de Aral, cada década iba desapareciendo el mar hasta llegar a convertirse en un charco de arena y sal; combinación peligrosa porque la salinidad contamina el aire y a los seres vivos, trayendo consigo muchas enfermedades terminales respiratorias y enfermedades en la piel. Por muchas años el pueblo que antes era denominado como un “pueblo pescador”, y donde el sueño de un niño era llegar a ser grande y fuerte para convertirse en un pescador como su padre o abuelo, las mujeres en cambio trabajaban en industrias pesqueras, hombres y mujeres perdieron sus empleos – el 90% de la población sufre de desempleo –sus sueños se fueron junto con el Mar de Aral.


Una parte del documental que me impacto fue ver el cómo conseguir pescado era difícil y todo un proceso, se debía viajar a otra localidad y conseguirlo a un precio elevado, volver lo más pronto posible a casa en tren para cocinarlo era como cenar pavo en navidad…un motivo de alegría, de nostalgia, tristeza combinada con emoción; también se vio que los niños muestran sus dibujos del mar de Aral sin nunca haberlo visto; más que en sus libros y sueñan con nadar algún día en el…. Claramente aquí el problema es la “falta de agua”. 




En el último episodio se divulga una realidad que se asemeja a la de muchas regiones de nuestro país. En los barrios bajos de Nairobi, el agua potable se convierte en una mercancía, un negocio, una cuestión de lucha de vida y muerte día tras día, una injusta distribución del agua en donde los más perjudicados terminan siendo como en muchos casos los que menos tienen y más necesitan. En los barrios bajos de Nairobi, la gente consume agua de un limitado número de puntos de agua (para acceder a tener uno de ellos se tiene que pedir permiso a la municipalidad y ellos instalan ese acceso) el dueño del punto de agua, la vende por galones o bidones, el precio varía y depende de la afluencia o fuerza con la que llega el agua, si es poca cuesta más y si viene con fuerza cuesta menos. Los pobladores manifiestan que durante el día solo piensan en una cosa: “el agua”.


La rutina es caminar – en un camino de difícil acceso - cargando bidones con sus manos y en el mejor de los casos mediante e ingenio con la ayuda de una carretilla, esta labor solo lo hacen las mujeres por que es una “tradición” pues al hacerlo el hombre pondría en ridículo su “hombría” frente a la sociedad. La cuestión de género es muy marcada en esta localidad, es la madre la que “debe” levantarse muy temprano para conseguir agua para asear a sus hijos, lavar la ropa y servicios, limpiar y cocinar, vale decir que a veces ocurre que se acaba el agua en un punto y de ser así tienen que caminar un trayecto más largo y pesado para conseguir, en una parte de la proyección la mujer dice que textualmente “sueño con el día que tenga agua en mi casa porque ya no preocuparía en pensar en ella todo el día todos los días” palabras conmovedoras que me llegaron al corazón. 





Este documental muestra tres realidades sobre el recurso más importante para la vida "EL AGUA”; una vez leí que el agua es el elemento más fuerte por que arrasa con la tierra, apaga el fuego y destruye el hierro, al terminar de ver este documental recordé esta frase y sentí miedo. 


Estas realidades que forman parte de otras partes del mundo no son ajenas a nuestra realidad peruana: voy a citar algunos ejemplos de manera general y breve: la selva peruana no está lejos de parecer a la problemática que vive Bangladesh, porque existe las temporadas de lluvias por las cuales surgen desastrosas y dolorosas inundaciones, huaycos que traen enfermedades, muertes, pobreza, pérdidas materiales, perdidas en cosechas, en inversiones de madera y desempleo. 

Aprovecho para recordar lo que sucedió el año pasado en Iquitos (2012), en donde se registro la denominada “PEOR INUNDACIÓN EN LA HISTORIA DE IQUITOS”. El río AMAZONAS superó en dos metros su umbral de desborde, rozando los 119.20 metros sobre el nivel del mar. Siendo el Amazonas el río más largo y caudaloso del mundo, el impacto fue tremendo y desastroso, el amazonas no tuvo piedad en mostrar su fuerza y poder.


Como sabemos el poblador loretano está preparado para vivir en las condiciones de riesgo que este sector amerita y es muy ingenioso al esperar la temporada de lluvias, las casas se convierten en “casas flotantes”, -con el fin de que el río no alcance su hogar - domina las motos y botes desde muy temprana edad, deja de usar el primero y lo reemplaza por el segundo cuando es necesario que se transporte de un lugar a otro para seguir trabajando y su negocio no cierre, aprende a nadar (sin necesidad de un profesor) por instinto y necesidad, generalmente el poblador amazónico se sentía que estaba un paso delante de la madre naturaleza, sin embargo el cambio climático se adelanto a él a pasos agigantados y se encontró en un escenario donde era imposible luchar contra la fuerza y poder con la que venía desbordándose el Río Amazonas, el resultado fue impactante y doloroso: 


Aproximadamente 135.000 damnificados, quienes perdieron sus casas para vivir en colegios, iglesias, coliseo, estadio, albergues y demás refugios. Se elevaron los casos de infecciones como malaria y dengue – existía un latente riesgo de sufrir epidemias - era rutinario que grupos de fumigadores vayan casa por casa a fumigar con el objetivo de evitar más muertes o casos de dengue y malaria. La atención en los hospitales y postas medicas colapsaron, no habían suministros médicos (recuerdo que a nivel nacional se hicieron campañas de donación de ropa, abrigos y medicinas) Iquitos estaba viviendo su peor momento, no solo hubo pérdidas humanas, se perdieron también 125.000 hectáreas de cosechas. Se suspendieron las clases por temor a accidentes por las pésimas condiciones de los colegios. Los precios en los mercados se triplicaron y si los visitabas estaban vacíos la atención turística bajo y el pintoresco mercado de Nanay estaba desolado. El gobierno regional declaro el estado de emergencia por que la "isla bonita" estaba por desaparecer, Copio algunas imágenes para que recuerden lo que paso….y espero no volver a ver nunca mas:



























Asimismo, tenemos zonas desérticas y están ubicadas en la costa peruana, donde tendremos que enfrentar fuertes desafíos, por ser la zona que alberga al 70% de la población, esto genera una gran demanda de agua para abastecer a la población en general -y paradójicamente es la zona que menos agua tiene-. Finalizando la proyección hubo un conservatorio en el que intervinieron representantes del ANA (Autoridad Nacional del Agua) y mencionaron que nos aproximamos a vivir en un periodo de 10 o 15 años “Stress Hídrico” producto del derretimiento de los glaciares ubicados en la costa peruana lo que puede generar problemas en temas de acuíferos (esperemos que no sean tan dramáticos como sucedió con el mar de aral). Muy a parte de los problemas de plantas de agua, que cada vez se agudizan más, creo que si todos supiéramos más a fondo sobre lo vital que es preservar el agua nos bañaríamos en cinco minutos, hablare en un próximo post sobre este problema.

Adicionalmente, en las zonas más pobres del País existe una injusta distribución del agua, los lugares populares se abastecen de cilindros de agua mientras que en nuestras viviendas gozamos de agua potable. Falta de Justicia Hídrica…falta de conciencia al final todos somos iguales o ¿no?


Por ultimo, no hay un plan estratégico para distribuir el agua para la agricultura, la ganadería, la minería y para el consumo humano. no existe acuerdo nacional es necesario tener una política sobre este tema. Estamos a punto de vivir el stress hídrico y no podemos darnos el lujo de no tener un plan de contingencia. Hay mucho por hacer, mucho por concientizar espero que estemos por buen camino...ESPERO! 

2 comentarios:

  1. Me encanta, sigue haciéndolo prima, como dices, con un granito de arena se puede empezar y hacer mucho.

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  2. Gracias primo!! aprecio muchísimo tus palabras y gran motivación.

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